ARQUITECTOS MALTRATADOS II

ACCIDENTE DE TRABAJO O EL ARQUITECTO TUVO UN ACCIDENTE…_

Por el Dr. Ricardo Adrián Butlow

En una reunión semanal y habitual de nuestro equipo de trabajo, nos tocó tratar un caso que da cuenta real y cuantitativa de la importancia que tiene para los arquitectos en general y las empresa constructoras en particular, conocer y aplicar bien la diferencia entre el contrato de servicio regulado por el Código Civil y el contrato de trabajo regulado por la Ley de Contrato de Trabajo al momento de ser contratados, estudiar las alternativas y saber finalmente los perjuicios reales a que se someterán cuando un hecho cotidiano en la vida de un arquitecto como es trabajar en una obra en construcción, se les cae encima y genera un sinnúmero de conflictos perfectamente evitables y previsibles , viendo a partir de aquí con total crudeza las consecuencias que provoca mezclar las figuras donde no se debería y creer que todo es lo mismo.-

Nos propusimos dar a conocer la situación planteada con el fin de que se comprenda que un arquitecto que trabaja en una obra y sufre un accidente, puede ser tratado y/o maltratado de acuerdo a la figura legal que se aplique al momento de su contratación inicial.-

_EL CASO_: encontrándose en plena tarea, el arquitecto Perez, un experto en el manejo de cuadrillas de trabajo y de organización en las distintas tareas de avance en la obra en construcción, con antigüedad suficiente en la empresa constructora para serle derivada la responsabilidad del manejo de la situación, con verdaderas condiciones de liderazgo, llega a la hora pactada con el personal y luego de colocarse todos los elementos de seguridad necesarios para el cuidado de su integridad personal como ser: casco, guantes, zapatos de seguridad, y ver como la cuadrilla contaba también con todos los elementos detallados, comienza a dar las indicaciones pertinentes para el armado de la losa del tercer piso del edificio.

La obra lucía espléndida a su mirada profesional. Los trabajos estaban a tiempo, los operarios listos para trabajar, los materiales apilados para ser utilizados, todas las medidas de seguridad cumplidas de acuerdo a los consejos del ingeniero en seguridad que habitualmente los visitaba, por lo que pone manos a la obra y comienza a ordenar las tareas del día y a fiscalizar los modos y tiempos de trabajo.-

Transcurrida buena parte de la mañana, se encontraba EL ARQUITECTO

JUNTO CON UN OFICIAL ALBAÑIL verificando la cantidad de cemento utilizado por metro cuadrado y supervisaba las terminaciones en el sector norte de la obra. Por sobre ellos, asomaba un importante tablón de por lo menos 4 metros de largo y estaba listo para ser utilizado en días posteriores.-

En determinado momento, seguramente por obra de un sobrepeso en los andamios del piso posterior, se desprende el referido tablón, CAYENDO PESADAMENTE SOBRE EL ARQUITECTO Y EL OFICIAL ESPECIALIZADO y en la caída los arrastra al piso, sufriendo los mismos un golpe muy fuerte a nivel de sus cabezas, por suerte amortiguado en parte por el uso del casco de seguridad y en pierna derecha que los deja semiinconscientes y tendidos en el piso.

Rápidamente son ayudados a incorporarse por sus compañeros de trabajo.

Durante los primeros minutos se trata de reanimarlos, de no moverlos del sitio donde estaban, escuchando quejas y lamentos de ambos trabajadores, respirando ambos con serias dificultades.-

Un oficial albañil de la obra, reacciona ante la situación y siguiendo los consejos del ingeniero en seguridad, ante el accidente protagonizado que lo tenía como principal testigo, realiza el LLAMADO OBLIGATORIO A LA ART, quien luego de las preguntas de rigor, dispone rápidamente el envío de una ambulancia al lugar para dar las primeras curaciones y proceder a derivarlos en forma urgente a un sanatorio de la zona, tal cual establece el protocolo habitual para cuando ocurre un accidente de trabajo .-

La ambulancia llega prontamente y los paramédicos se dirigen al segundo piso de la obra en construcción donde se encontraban los ambos accidentados, los colocan boca arriba, les dan oxígeno, les miden la presión arterial y ambos por suerte responden satisfactoriamente, aunque en el caso del arquitecto , manifiesta gran dolor a nivel de su pierna derecha y en su cabeza .-

Luego de los primeros minutos de confusión, griterío y hasta temor por sus vidas, el paramédico a cargo de la situación, solicita las respectivas credenciales del arquitecto y del oficial albañil para ir completando la ficha y poder seguir el protocolo médico.-

TODO PARECÍA MUY FÁCIL DESDE EL PUNTO DE VISTA ADMINISTRATIVO. ENTREGAR LA CREDENCIAL DE ASOCIADO A LA ART, figurar en la lista de empleados de la constructora y solicitar autorización a esta última para el posterior traslado y dirigirse al nosocomio donde llevaría a los heridos por el accidente ocurrido.

EN EL CASO DEL OFICIAL ALBAÑIL, TODO FUE BASTANTE SIMPLE. Figuraba en el listado de personal, tenía entre su documentación el carnet de asociado y a los pocos minutos ya se encontraba sobre una camilla en dirección a la ambulancia que lo trasladaría al sanatorio especializado en traumatología para su pronta atención y recuperación.-

EN EL CASO DEL ARQUITECTO, LA SITUACIÓN SE COMPLICÓ. No tenía el carnet que normalmente se entrega a quien esta denunciado como empleado de la empresa y realiza tareas en relación de dependencia, por cuanto no figuraba en la nómina de personal de la empresa, ni contaba siquiera con seguro personal por hecho de accidente.-

FIGURABA COMO EL ARQUITECTO CONTRATADO POR LA EMPRESA PARA HACER LA

OBRA. Algunos llaman a esta situación luego de la reforma al Código

Civil CONTRATO DE SERVICIOS.-

Así pues, a pesar de tener más de 10 años en la empresa, haber participado de muchos proyectos, dirigir una enorme cantidad de personal a su cargo, con mucha carga horaria, formando parte de un grupo de trabajadores a quienes se les encomiendan los distintos proyectos y ejecuciones, resulta que en los papeles era MONOTRIBUTISTA, facturaba mensualmente en concepto de honorarios, y lo peor del caso era que el propio arquitecto pensaba que su relación con la empresa era la de un trabajador AUTONOMO.-

Lo cierto y concreto del caso era que LA ART, respecto del arquitecto, no tenía ninguna obligación legal de asistirlo médicamente ni de ayudarlo en tan difícil momento. No era empleado, no estaba en el listado, no estaba asegurado, NO DEBIA DARLE NINGUNA PRESTACION.

Su obligación por dar prestaciones médicas y asistencia es para los trabajadores que revisten calidad de dependientes, y en el caso del arquitecto no reunía esta condición, al menos en los papeles.-

EL OFICIAL ALBAÑIL ACCIDENTADO FUE RÁPIDAMENTE ASISTIDO, llevado a un sanatorio especializado en las lesiones que padecía, habiendo permanecido con baja médica por espacio de tres meses , con su sueldo pagado mensualmente durante toda la licencia , todos los estudios pagos, los medicamentos y estudios necesarios . Con la alta médica en mano, se presentó a trabajar nuevamente, para seguir cumpliendo sus funciones y al poco tiempo y previa citación para determinar su incapacidad laboral, fue indemnizado conforme los términos de la ley de accidentes de trabajo.-

EL ARQUITECTO EN CAMBIO, quedo en el segundo piso de la obra, a la espera de una ambulancia del SAME, quien contaba con un paramédico que se apiadó del accidentado al ver la situación que estaba viviendo, subiéndolo rápido a la ambulancia y llevado a la guardia del Hospital

Público más cercano donde, se le realizaron las primeras curaciones, con las demoras del caso y sin saber de qué forma continuaría esta grave situación médica y personal que estaba padeciendo el arquitecto.-

Para ir cerrando la historia, sabemos que el arquitecto en cuestión, con la ayuda un familiar, se dirigió posteriormente a la obra social de un familiar y pudo hacer un tratamiento médico ambulatorio, tuvo que pagar parcialmente los estudios, los medicamentos y hasta las entrevistas médicas y la rehabilitación que padeció durante 4 meses luego del accidente, ante su imposibilidad total de volver a trabajar sin obtener un alta médica, sin sueldo, sin aportes, sin vacaciones, sin ART , ni siquiera alguna cobertura parcial para pagar los medicamentos a través de la obra social, estudios de alta complejidad, logrando por fin que pasado el tiempo de espera y con un alta médica en mano y una incapacidad laboral que lo seguirá de por vida intentar volver a su anterior trabajo .- Lo esperaba la peor noticia . Previa cita se presenta a la administración central de la empresa a fin de conocer su situación y se le informa que su puesto había sido ocupado por otro arquitecto, pero que lo tendrían en cuenta para un próximo proyecto por sus excelentes antecedentes laborales.-

ACTUALMENTE ADEMÁS DE ENCONTRARSE EN LITIGIO CON LA EMPRESA A QUIEN IMPUTA FRAUDE LABORAL Y DEMANDAR POR DAÑOS Y PERJUICIOS, POR NO HABERLO REGISTRADO COMO PERSONAL EN RELACIÓN DE DEPENDENCIA, SIGUE BUSCANDO TRABAJO DE ARQUITECTO QUE NADIE LE DA POR CUANTO A SU EDAD ACTUAL (49 AÑOS ), SE SUMA UNA IMPORTANTE INCAPACIDAD FÍSICA QUE LE IMPIDE CAMINAR CORRECTAMENTE PRODUCTO DE UNA IMPORTANTE RENGUERA EN SU PIERNA DERECHA QUE LLEVA YA MÁS DE UN AÑO DE PADECIMIENTO Y DE LA CUAL NADIE SE QUIERE HACER CARGO.

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